En Memoria de la Dra. Blanca Ortúzar

(18 de enero 1951 - 10 de julio 2010)

La Doctora Blanca murió el sábado 10 de julio de 2010, después de haber cumplido con sus obligaciones médicas, caminando desde la consulta, en la que trabajó 22 años, hacia su casa. Cayó en la calle, pero no desprotegida, pues en ese instante pasaban providencialmente dos de sus antiguas pacientes que la ayudaron. Tenía 59 años.

Durante su vida se consagró como médico, al despliegue de la actividad Antroposófica en Chile. Fue colaboradora en el Colegio Terapéutico Miguel Arcángel, médico escolar del Colegio Giordano Bruno, secretaria de la Rama Santiago de la Sociedad Antroposófica, presidenta de la Corporación Rudolf Steiner, fundadora del Centro Médico Antroposófico y más tarde, miembro fundador de la Corporación Educativa y Terapéutica Kaspar Hauser, que ampara los impulsos de la Comunidad Terapéutica de Cuyuncaví, la Farmacia Triodo y el Seminario de Formación Antroposófica.

La doctora Blanca estudió medicina en la Universidad de Chile y se formó como médico antropósofo con el señor Claudio Rauch; toda su actividad estuvo siempre inspirada por el íntimo vínculo que los unía, y cultivó con fidelidad el camino que la acercaba espiritualmente a él.  Imbuida de los ideales que ambos compartían, se convirtió en la pionera de la Medicina Antroposófica en Chile, enfrentando con coraje el escepticismo y convencionalismo de nuestra época.

En lo personal rehuyó humildemente el reconocimiento público, aunque contaba con el gran aprecio y respeto de quienes la conocían. Muchas veces comentó que no tenía grandes dotes intelectuales, pero era notable presenciar que allí donde trabajaba lograba crear una atmósfera de cooperación y fraternidad, desarrollando pensamientos singularmente claros y profundos, los mismos que como médico le permitieron alcanzar diagnósticos y tratamientos abarcantes y precisos. Blanca pensaba lúcidamente con el calor del corazón.

Su altruismo la llevó a convertirse en un alivio material para muchos. Con su buena voluntad ayudaba de diversas maneras a los necesitados, con medicamentos, con dinero, apadrinándolos y con atenciones médicas gratuitas. También hacía donaciones a diversas instituciones. No lucró con su trabajo, y en verdad nunca buscó rodearse de bienes.

Que su partida sea un impulso para continuar su labor, seguir su ejemplo y llevarla por siempre en nuestros corazones.

Sus colaboradores, compañeros y colegas.