Testimonios de Pacientes

"La medicina antroposófica a sido para nosotros un descubrimiento mágico. Pasamos de infinitas consultas médicas invernales y visitas a la farmacia  donde comprábamos antibióticos (palabra que significa: sustancia contraria a la vida) a tratamientos para SANAR estas enfermedades. Y SANAR es una palabra que se ha vuelto común en nuestro dialogo cuando hablamos de medicina antroposófica, ya no es curar la enfermedad,  si no sanar al cuerpo. El cambio en la forma de tratar las enfermedades no es menor, esta medicina tiene un riguroso método, que implica ocuparse diariamente, además de tener conciencia de que los avances son graduales y que el cuerpo debe hacer el trabajo, algo que hemos perdido con la inmediatez que nos da la medicina alopática. No se trata de desechar la medicina tradicional, sino más bien, de darle un descanso y ocuparnos en prevenir y entender el proceso de sanar al cuerpo, respetando los tiempos sin invadir al proceso natural. Esta medicina le da una mano a la máquina del cuerpo, para que esta haga lo que siempre ha sabido hacer, autosanarse." Familia Montalbán Villablanca

"Mi hijo menor nació con alergias alimentarias y dermatitis atópica, luego de consultar varias opiniones los tratamientos recomendados incluían la aplicación de corticoides e inmunosupresores en la piel. Debido a la corta edad de Manuel y a los posibles efectos secundarios que podrían producirle estos medicamentos en el futuro, es que no quisimos seguir adelante con estos tratamientos. Al buscar alguna alternativa que fuera más natural, una amiga me recomendó recurrir a la medicina antroposófica. Ya en la primer a consulta me sentí más cómoda con la manera de abordar las enfermedades, ya que se intentó buscar el origen o causa del problema y no tan solo palear los síntomas. Me hizo mucho sentido el centrar el tratamiento en fortalecer las partes del organismo que no estaban funcionando bien, de manera que más adelante sea capaz de superar por sí mismo sus deficiencias. Por otro lado no sólo eran importantes los síntomas físicos si no también el entorno en el que se desarrolla, la personalidad, sus antecedentes personales, etc. Luego de un año de tratamiento Manuel es un niño completamente distinto, más alegre, de aspecto más sano y ha superado en gran porcentaje las alergias con las que nació y si bien todavía falta para que el tema de las alergias quede atrás, me siento tranquila sabiendo que está tomando remedios naturales y que lo están fortaleciendo para que sea un niño más fuerte y sano."Emilia

"Tenía muchos problemas con un vértigo de Menier y me lo empecé a tratar con medicina antroposófica, con dos inyecciones semanales; me ha dado excelentes resultados, nunca más me ha venido, y no saben lo desagradable que es pasar por tener vértigo". Paz Hermosilla

"Sufrí de una úlcera duodenal a los 20 años, y por casi 10 años tuve un dolor difuso, aunque molesto, en la zona de la boca del estómago, habiéndome curado de la úlcera. Las molestas endoscopias que me hice siempre daban negativas y los remedios que me recetaron posteriormente no sirvieron para quitar ese dolor. Cuando pude tratarme con medicina antroposófica, con apenas cuatro remedios, en un par de semanas aproximadamente, ese dolor sordo al fin ya no estaba. Muchas gracias". Juan Pablo

“Soy mama de un niño de tres años y una niñita de uno, por herencia genética son muy alérgicos y sumado a que se han contagiado algunos virus respiratorios de importante compromiso, los dos son muy propensos a caer en cuadros de asma alérgica que comienzan como simples resfríos que derivan en laringitis, otitis, sinusitis y bronquitis; mi experiencia con la antroposofía  ha sido excelente, ya que aparte de tener muy buenos resultados para controlar a los niños durante las crisis ha sido muy importante contar con un tratamiento constante y preventivo que no tenga ningún tipo de reacción colateral. Hay que estar muy  consciente que esto es un trabajo en equipo en el que como mama debes ser un intérprete y un intermediario entre tu hijo y el doctor, lo que te obliga a estar muy alerta a los síntomas previos  para mantenerlo informado ya que para que un tratamiento sea eficaz es necesario ser muy ordenado y perseverante en la medicación, pero si asumes la medicina antroposófica como un compromiso y un camino de salud se logran excelentes resultados. La atención es muy personalizada y de vocación y el doctor le dedica a cada niño el tiempo necesario para hacer un buen control. Se aprende mucho y es muy tranquilizador contar con un botiquín a mano para poder actuar frente a situaciones como las diarreas y vómitos y otros  dolores comunes en los niños. Sin duda la medicina antroposófica a cambiado para mí y mi familia la manera de ver y enfrentar una enfermedad, siento que mis niños se han ido fortaleciendo y cada vez toleran mejor las enfermedades, estoy confiada que este año estamos más preparados para pasar el invierno!!!” Camila Letelier

"Mi hijo al menos una o dos veces al año sufría de amigdalitis purulenta. Le dábamos antibióticos y antipiréticos y se mejoraba, pero bajaba de peso, y como era delgado, le dábamos vitaminas para que aumentara de peso según indicación médica. Llegamos al centro médico antroposófico y cuando nuevamente le vino una amigdalitis, le dejamos que tuviera una fiebre moderada, por indicación médica, no le dimos antipiréticos para bajar la fiebre, así que permaneció en cama toda la enfermedad, como dos o tres días. Le dimos un remedio antroposófico para la fiebre y otros para la amigdalitis. Nunca más sufrió de esa enfermedad crónica que tuvo por 5 años, y ya han pasado casi doce años. Es como para no creerlo, pero es verdad. Agradezco enormemente a esta medicina por haber ayudado a mi hijo". Mitzy Canessa

“Mi nombre es Carolina y soy la mamá de dos niños Sofía de 8 y Pablo de 4 años. Mi hija mayor nació el año 2001. Al poco tiempo de nacer comenzó a experimentar algunas dificultades relacionadas con la alimentación. A los cuatro meses de vida, los médicos decidieron hospitalizarla para hacerle una serie de exámenes e intervenciones, que arrojaron finalmente como resultado un reflujo severo asociado a una alergia a la proteína de la leche de vaca. A pesar de que este cuadro fue de a poco cediendo, durante sus primeros años de vida presentó varios cuadros respiratorios obstructivos. Durante mi segundo embarazo los médicos me advirtieron que probablemente mi hijo también podría desarrollar alguna alergia y reflujo. Optimistamente, pensé que aunque esto fuese así no sería tan severo y debido a que ya había desarrollado algo de experiencia en el tema lo manejaría relativamente bien. Nunca me imaginé que la alergia y reflujo de él serían  peores que el de su hermana y mucho menos que asociado a esto tendría un trastorno de sueño importante. Ambos fueron niños deseados, esperados y amados pero a pesar de esto, cuando Pablo tenía 8 meses de vida y yo lo amamantaba cada 3 horas día y noche, lo sostenía en brazos para que no vomitara, y lo veía llorar y pelear con el sueño para luego rendirse y despertar a los cinco minutos como si hubiese dormido toda la noche, me sentí al límite de mis fuerzas. Muchas personas  me hablaron de llevarlo a un neurólogo infantil o bien a alguna clínica de sueño, yo me resistía, no quería por ningún motivo que le dieran algún neuroléptico o algo que pudiese afectar su funcionamiento y desarrollo normal. Así fue como casi “milagrosamente” escuché sobre la Medicina Antroposófica. Debo reconocer que nunca la había escuchado y que fui prácticamente a ciegas a la primera consulta, sin embargo, desde ese día no pude dejarla nunca más, no sólo porque finalmente mi hijo se restableció y logró superar su problema de sueño, sino porque el enfoque que practican y la visión integral con que enfrentan la problemática del paciente me fascinó. Con el tiempo me he ido adentrando de a poco en esta medicina y en la Antroposofía en general y voy cada día conociendo un poco más. Sin duda que esta medicina me ha ayudado, mis hijos están sanos y cuando se enferman toman su medicina y esta enfermedad puede ser vivida como un proceso normal y necesario en su desarrollo. Pero por sobre todo me ha entregado una gran tranquilidad de espíritu porque me doy cuenta que la mirada de su doctor va mucho más allá que revisar una serie de sintomatología. Sumado a esto, ellos van felices, les encanta su doctor e incluso en la casa juegan a que llevan a sus muñecos enfermos para ser atendidos por él. Por mi parte,  me he convertido en una mamá mucho más relajada y no he vuelto a experimentar esa angustia y miedo que sentía cuando se enfermaban anteriormente.” Carolina

Rudolf Steiner durante sus conferencias realizaba dibujos en pizarras, plasmando artísticamente las ideas de la Antroposofía 
pizarra ga233

Dibujo sobre Pizarra durante una conferencia, correspondiente al libro "La historia del mundo a la luz de la Antroposofía y como fundamento del conocimiento del espíritu del hombre". 9 conferencias. Dornach 24 diciembre 1923 al 1 enero 1924. GA 233.