Hoy, más de dos tercios de los pacientes con cáncer usan medicamentos y procedimientos de origen natural, además de las terapias convencionales. Entre los medicamentos más utilizados se encuentran los preparados farmacéuticos de muérdago.

La terapia de muérdago es posible y recomendable en muchas enfermedades tumorales. De una manera generalmente comprensible, se han resumido los resultados de los estudios más importantes desde el año 2000 para los tipos de tumores singulares. 

Con la terapia de muérdago puede iniciarse en cualquier momento, ya antes de la cirugía, inmediatamente después o también en una etapa posterior del curso de la enfermedad. También se puede combinar bien con otras terapias. Esto se aplica tanto a la quimioterapia, como también a las terapias hormonales y de anticuerpos, así como a las terapias dirigidas (“Targeted”) o a la de radiación. No las debilita, sino más bien aún, mejora su efecto.

Muchos estudios clínicos muestran en la mayoría de los tipos de cáncer: la terapia de muérdago es segura en su uso, es bien tolerada, y solo hay algunas contraindicaciones. Mejora la calidad de vida, y reduce los efectos secundarios de otras terapias, y posiblemente también puede, ante todo en un concepto de terapia integrativa, contribuir a prolongar la supervivencia.

En estas páginas encontrará todo lo que necesita saber sobre los efectos de la terapia de muérdago en el cáncer, así como los efectos secundarios y contraindicaciones, qué preparados farmacéuticos están disponibles, qué componentes contienen, cómo deberían ser almacenados y en qué se diferencian los preparados farmacéuticos de muérdago

Se han puesto a disposición las preguntas y respuestas más frecuentes en forma compacta para una rápida orientación, del mismo modo existe lo que vale la pena conocer sobre el crecimiento y desarrollo, así como las particularidades de la planta de muérdago

La terapia de muérdago no está registrada para el tratamiento de leucemias y linfomas y en general para el tratamiento de tumores en la infancia. En estos casos, se lleva a cabo como uso off label, es decir, con el consentimiento del paciente o bien de los padres y bajo la responsabilidad del médico tratante.